
Tarta íntegramente pintada a mano con tinta comestible, con un diseño propio inspirado en Toiles de Jouy del siglo XVIII, con una corona de laurel como topper realizada en azúcar.

Las telas Toile de Jouy nacieron en Francia en 1760 creadas por Cahristophe-Philippe Oberkampf, en una localidad cercana a Versalles llamada Jouy-en Josas. El estampado de la tela es monocromo generalmente en azul, rojo o sepia, sobre fondo blanco o crema y con motivos de escenas pastoriles, temas mitológicos, aves y flores.

El Toile de Jouy pronto se popularizó entre la aristocracia porque Marie Antoinette que adoraba este tipo de telas, las usaba en profusión para decorar sus estancias en palacio y también en accesorios y sombrillas que usaba cuando realizaba sus paseos por la campiña. Estos diseños evocan la opulencia de la Francia rural del siglo XVIII vista a través de los ojos de la aristocracia francesa.

La tarta fue una Fruit Cake de Piña y Ron, el diseño sobre la tarta llevó varios días de realización debido a que la cubierta de fondant debe secarse bien para permitir hacer el dibujo, que también llevó un par de días, por lo cual era necesaria una tarta de largo tiempo de conservación.



