Diseñamos este pastel para una boda en el jardín de una casa de campo al pie de la montaña, reprodujimos en azúcar las flores del ramo de la novia: rosas, peonías, tulipanes y jazmines. Un pastel romántico pero a la vez sofisticado con perlas y un pequeño detalle de encaje en azúcar, de presencia importante alcanzando los noventa centímetros de alto y con una base de medio metro.El sabor escogido fue chocolate belga relleno con crema de violetas y frutos del bosque.
Flores realizadas de forma artesanal en azúcar, totalmente comestibles
