El carnaval de Venecia, es para mí, el más chic y teatral del mundo y me encanta celebrarlo con algo especial como estas cookies de mascaras venecianas cubiertas de purpurina comestible. En Venecia no se suele arrojar confetti o serpentinas, pero se puede esperar que alguien lujosamente vestido con un traje de época del siglo XVII con un gesto elegante te sople purpurina a la cara y consiga que te enamores para siempre de esta ciudad mágica y misteriosa que es mi segundo hogar.¡Felíz Carnaval!



